Apple debe pagar 634 millones de dólares por infringir patente con su Apple Watch

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Apple enfrenta otro revés judicial en su prolongada batalla legal con la empresa de tecnología médica Masimo. El jurado federal del Distrito Central de California determinó que la compañía de Cupertino deberá pagar $634 millones por infringir patentes relacionadas con el sensor de oxígeno en sangre integrado en el Apple Watch.

Este fallo se suma a una serie de disputas que han marcado la relación entre ambas empresas desde 2020.

El origen del conflicto

Todo comenzó con el lanzamiento del Apple Watch Series 6, el primer modelo con monitorización de oxígeno en sangre. Esta función, clave para detectar problemas como afecciones cardíacas o apnea del sueño, llamó rápidamente la atención de Masimo, una empresa reconocida por su liderazgo en tecnología médica y sensores de precisión.

Masimo acusó a Apple de contratar a varios de sus ingenieros para replicar la tecnología patentada de medición óptica. La empresa presentó demandas ante tribunales federales y posteriormente ante la Comisión de Comercio Internacional (ITC), elevando el conflicto a un nivel estratégico para ambas partes.

La sentencia: 634 millones de dólares

El jurado concluyó que funciones como el modo de entrenamiento y las alertas de frecuencia cardíaca en el Apple Watch infringieron patentes de Masimo. Aunque Apple insiste en que la patente en cuestión expiró en 2022 y corresponde a tecnología “histórica”, el tribunal estimó que sí hubo infracción.

Apple anunció que apelará la decisión, aunque esta cifra millonaria representa solo una parte de una batalla legal mucho más amplia que se desarrolla en múltiples frentes.

Un historial de prohibiciones y retiradas

En 2023, la ITC falló a favor de Masimo, lo que obligó temporalmente a Apple a suspender las ventas del Apple Watch Series 9 y Ultra 2 en Estados Unidos. Para seguir comercializándolos, Apple desactivó temporalmente la función de medición de oxígeno en sangre mediante una actualización de software, y meses después la restauró utilizando un nuevo método para evitar infringir la patente.

Este ajuste no calmó las tensiones. Masimo volvió a demandar, esta vez a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, argumentando que la agencia permitió indebidamente la entrada de dispositivos que según ellos seguían vulnerando su propiedad intelectual. Ese caso aún está en proceso.

Lo que viene: decisiones clave para Apple

Aunque el pago de 634 millones de dólares es significativo, no es el final del conflicto. La ITC deberá pronunciarse nuevamente para determinar si los Apple Watch actuales siguen infringiendo las patentes de Masimo. Si el organismo vuelve a fallar a favor de la empresa médica, Apple podría enfrentar otra prohibición de ventas en uno de sus mercados más importantes.

Para una compañía que ha convertido al Apple Watch en un pilar de su ecosistema de salud y bienestar, estas decisiones pueden afectar seriamente su estrategia y el futuro de sus características biométricas.

Conclusión

El caso Apple vs. Masimo ilustra cómo las disputas por propiedad intelectual se han convertido en un campo de batalla clave en el sector tecnológico. Apple busca mantener su liderazgo en wearables avanzados, mientras que Masimo defiende la propiedad de sus innovaciones médicas. Lo que decidan los tribunales en los próximos meses no solo impactará económicamente a ambas compañías, sino que también podría definir el ritmo de innovación en dispositivos de salud para consumidores.