Starbucks pagará $38.9 millones en restituciones salariales y sanciones civiles por abusar de los trabajadores en Nueva York

Starbucks pagará $38.9 millones en restituciones salariales y sanciones civiles por abusar de los trabajadores en Nueva York

Es el mayor acuerdo por infracciones laborales en la historia de la ciudad.

En diciembre de 2025, el Ayuntamiento de Nueva York anunció uno de los acuerdos laborales más importantes en la historia de la ciudad: Starbucks pagará $38.9 millones por lo que las autoridades describieron como una “infracción generalizada y sistemática” de las leyes locales de protección laboral. La investigación reveló más de 500,000 violaciones a la Fair Workweek Law, una normativa que desde 2017 garantiza horarios estables, avisos previos y límites estrictos a los recortes arbitrarios de horas.

El caso, que involucra más de 300 tiendas y más de 15,000 empleados afectados, se convirtió rápidamente en un símbolo de la tensión creciente entre las corporaciones del sector de servicios y los movimientos laborales urbanos que reclaman estabilidad, predictibilidad y condiciones dignas de trabajo.


Una violación masiva: horarios impredecibles y recortes arbitrarios

De acuerdo con el Ayuntamiento de Nueva York, la investigación municipal encontró patrones reiterados de incumplimiento en centenares de tiendas Starbucks entre 2021 y 2024. Las violaciones más comunes fueron dos:

1. Falta de aviso previo en los horarios

La Fair Workweek Law exige que los trabajadores reciban sus turnos con al menos 14 días de anticipación. Starbucks, sin embargo:

  • modificaba turnos sin previo aviso,
  • notificaba cambios intempestivos,
  • no pagaba las primas establecidas por ley cuando alteraba un turno dentro del periodo prohibido.

2. Reducción injustificada de horas

La ley prohíbe que una empresa reduzca más del 15% de las horas programadas de un trabajador sin una causa válida. Starbucks:

  • recortaba sistemáticamente las horas más allá del límite,
  • mantenía a muchos empleados permanentemente en estatus de “tiempo parcial”,
  • negaba horas extra a trabajadores existentes mientras contrataba nuevos empleados.

El resultado fue un patrón de precariedad: empleados con horarios inestables, sueldos fluctuantes y una creciente dificultad para conciliar vida laboral y personal. Las autoridades calificaron el comportamiento como una política corporativa que afectó la vida económica de trabajadores, muchos de ellos jóvenes, estudiantes e inmigrantes.


La multa histórica: cómo se calculó y cómo se distribuirá

El acuerdo de $38.9 millones está dividido en dos grandes componentes:

1. Restitución salarial: $35.5 millones

Este monto se destina directamente a los trabajadores.
La fórmula es simple:
$50 por cada semana trabajada entre el 4 de julio de 2021 y el 7 de julio de 2024.

Ejemplo práctico:

  • 78 semanas trabajadas = $3,900 en restitución.

Alrededor de 15,000 empleados recibirán compensaciones proporcionales a su tiempo trabajado.

2. Sanciones civiles: $3.4 millones

Corresponden a las penalidades establecidas por la Fair Workweek Law, que contempla multas de hasta $500 por infracción.
Dado que la ciudad identificó más de 500,000 violaciones, el monto acordado resulta de aplicar la normativa a esta acumulación de infracciones.

Montos finales

  • Restitución: $35.5M
  • Sanciones civiles: $3.4M
  • Total: $38.9 millones
    Se trata del mayor acuerdo por violaciones laborales en la historia de Nueva York.

¿Una suma significativa? Para los trabajadores sí. Para Starbucks, apenas un 0.1% de sus ingresos.

Aunque el monto es considerado histórico para la ciudad, su impacto en las finanzas de Starbucks es limitado.

En 2024, la compañía registró ingresos por $36,176 millones de dólares.
El acuerdo de $38.9 millones representa:

≈ 0.1% de la facturación anual global de Starbucks.

En términos corporativos, es una multa ínfima.
En términos laborales, es una victoria importante para decenas de miles de trabajadores que durante años reclamaron horarios previsibles y trato justo.


La dimensión política: Bernie Sanders y Zohran Mamdani se suman a la protesta

La noticia del acuerdo coincidió con una huelga nacional de baristas de Starbucks en Estados Unidos. En Brooklyn, una multitud de trabajadores se manifestó apoyada por dos figuras influyentes del ala progresista estadounidense:

Zohran Mamdani, alcalde electo de Nueva York

Mamdani declaró que las exigencias de los trabajadores “no son demandas de codicia, sino de decencia”, enfatizando que un horario estable es un derecho básico.
Además, llamó públicamente a boicotear Starbucks mientras dure la huelga.

Bernie Sanders, senador independiente

Sanders afirmó que Starbucks “se niega a negociar un contrato justo” pese a las votaciones sindicales de los últimos años.
Destacó la necesidad de mejores salarios, estabilidad horaria y negociaciones colectivas genuinas.

Ambos líderes aprovecharon la ocasión para amplificar el conflicto laboral y presionar a la empresa para un cambio estructural en su cultura corporativa.


Más de medio millón de infracciones: lo que revela este caso sobre el sector de servicios

La acumulación de 500,000 infracciones en tres años no es solo un problema de Starbucks: es un síntoma de un modelo laboral extendido en el sector de alimentos y bebidas.

La Fair Workweek Law fue creada precisamente para combatir:

  • horarios rotativos sin aviso,
  • recortes arbitrarios,
  • dificultad para planificar ingresos,
  • prácticas que afectan desproporcionadamente a trabajadores vulnerables.

El caso de Starbucks se convierte así en un precedente poderoso para otras cadenas que operan en la ciudad y, potencialmente, en todo Estados Unidos.


Conclusión: una victoria simbólica y una advertencia para el sector corporativo

El acuerdo de $38.9 millones marca un antes y un después en la fiscalización laboral de Nueva York. Aunque la cifra es pequeña respecto al tamaño global de Starbucks, envía un mensaje contundente:

las grandes corporaciones no están por encima de las leyes de estabilidad laboral.

Para los trabajadores, significa compensación y reconocimiento jurídico de que durante años sus derechos fueron vulnerados.
Para la ciudad, es una demostración de que puede hacer valer su marco legal incluso frente a gigantes multinacionales.
Para Starbucks, es un llamado de atención que coincide con el mayor movimiento sindical en su historia.

El conflicto está lejos de terminar, pero este fallo deja claro que la lucha por horarios dignos y condiciones predictibles no solo es legítima: también está respaldada por la ley.