Conoce a Moore Threads Technology la empresa china dispuesta a destronar a Nvidia

Moore Threads Technology la empresa china dispuesta a destronar a Nvidia

Fundada en 2020 por Zhang Jianzhong, antiguo vicepresidente y director general de Nvidia en China

Moore Threads Technology es uno de los nombres más recientes y ambiciosos dentro de la industria global de procesadores gráficos. La compañía nació con una visión clara: construir un ecosistema completo de hardware y software nacional capaz de impulsar cómputo acelerado en videojuegos, gráficos 3D, inteligencia artificial y aplicaciones científicas.

Su fundación se enmarca en un objetivo mayor del Estado chino: reducir la dependencia tecnológica de Occidente y fortalecer la capacidad doméstica de producción de semiconductores avanzados.

Desde sus primeras comunicaciones públicas, Moore Threads ha descrito sus GPUs como productos de “espectro completo”. Su arquitectura de cómputo, llamada MUSA, funciona como una plataforma unificada que integra procesamiento gráfico, multimedia, IA y física.

La analogía con CUDA –el núcleo del éxito de Nvidia– es inevitable: Moore Threads no solo diseña chips, sino también librerías, controladores, herramientas de desarrollo y un entorno de programación propio. El nombre de la empresa, que alude tanto a la Ley de Moore como al procesamiento multinúcleo, revela su ambición más profunda: escalar el rendimiento informático al ritmo que exige la era de la IA.

Línea de productos: de GPUs para consumo a hardware para centros de datos

Entre 2022 y 2023 la empresa lanzó un catálogo sorprendentemente amplio para una startup tan joven. Sus primeros modelos de consumo, las MTT S60 y S80, representaron su entrada al mercado de tarjetas gráficas para PC. La S60, fabricada en 12 nm y con 2.048 núcleos, alcanzaba alrededor de 6 TFLOPS FP32. La S80, su sucesora, duplicó esa cifra, llegó a PCIe 5.0 y ofreció 16 GB GDDR6, posicionándose como una GPU competente para juegos de gama media-alta una vez que los controladores maduraron.

En paralelo, Moore Threads ingresó al sector de centros de datos con la MTT S2000, una GPU pasiva diseñada para servidores densos. Con 4.096 núcleos y hasta 32 GB de memoria, soporta SR-IOV, inferencia de IA, renderizado 3D y codificación de video. Su validación por fabricantes chinos como Inspire, H3C o Lenovo mostró que el ecosistema local está dispuesto a adoptar alternativas nacionales si alcanzan niveles razonables de confiabilidad.

La MTT S60 es la primera tarjeta gráfica (GPU) de escritorio para PC de la empresa china Moore Threads

La segunda generación para IA llegó con la S3000, orientada a entrenamiento en la nube, seguida por la S4000, su GPU tope de gama. Esta última elevó el rendimiento a alrededor de 25 TFLOPS FP32 y 48 GB de memoria GDDR6. También introdujo MTLink, un interconector de 240 GB/s que permite agrupar varias GPUs. Aunque su potencia sigue lejos de chips como el H100 de Nvidia, las cifras colocan a la S4000 al menos en el nivel de la A100 de 2020, un logro notable para una empresa con apenas unos años de vida.

Moore Threads complementa su hardware con un extenso trabajo en software. Ha desarrollado drivers para Windows y múltiples distribuciones de Linux chino, soporte para arquitecturas x86 y ARM, y herramientas como MUSIFY, que permiten ejecutar código escrito originalmente para CUDA en GPUs MUSA sin reescritura significativa. Este punto es crucial: sin compatibilidad de software, ninguna GPU puede aspirar a ser adoptada a gran escala.

Un modelo de negocio anclado en alianzas estratégicas

La estrategia comercial de Moore Threads se alinea con la política industrial de China. La empresa se enfoca casi exclusivamente en clientes nacionales, en particular sectores donde existe un mandato político explícito de reemplazar hardware extranjero por alternativas locales. Telecomunicaciones, banca estatal, centros de investigación y entidades gubernamentales representan la mayor parte de su demanda.

En 2022 Moore Threads anunció la alianza PES-KUAE junto a China Mobile (Beijing), China Telecom (Beijing) y Lenovo para desplegar centros de cómputo basados en GPUs nacionales. En el sector financiero colaboró con bancos estatales para desarrollar clústeres de hasta 10.000 GPUs destinados a investigación y análisis cuantitativo. Estos proyectos se incorporan dentro de zonas o programas diseñados explícitamente para operar sin tecnología estadounidense.

La compañía construyó también su propio centro de entrenamiento de IA, el KUAE Intelligent Computing Center, con miles de GPUs S4000 integradas en servidores MCCX D800. Allí se entrenan modelos de lenguaje y aplicaciones avanzadas bajo frameworks comunes como PyTorch o TensorFlow, adaptados al entorno MUSA.

A nivel de ecosistema, Moore Threads es miembro activo de consorcios locales que buscan integrar verticalmente hardware, software y modelos. Destacan alianzas con Lenovo, DeepSeek y, en una dimensión más amplia, con otras empresas chinas de chips como Biren o Huawei. La meta es construir un entorno completamente doméstico que evite dependencias externas en un área considerada estratégica por el gobierno.

Financiamiento y salto a la bolsa

El ascenso de Moore Threads no sería posible sin un flujo significativo de capital estatal y privado. Entre 2020 y 2025 la empresa recaudó más de mil millones de dólares en múltiples rondas. Su salida a bolsa se aprobó en tan solo 88 días —un proceso inusualmente veloz— y recaudó alrededor de 8 mil millones de yuanes. En su debut en la Bolsa STAR de Shanghái, sus acciones llegaron a subir más de un 500 por ciento, consolidándose como una de las startups de semiconductores más valoradas de China.

El propio fundador reconoce que la compañía “compite mientras pierde dinero”, una fase normal en la industria de semiconductores donde la inversión en I+D es colosal y los ciclos de retorno son largos. Pero, al estar alineada con prioridades nacionales, Moore Threads goza de una protección que le permite absorber pérdidas mientras escala su tecnología.

Comparación con Nvidia: un desafío asimétrico

La narrativa mediática describe a Moore Threads como “la Nvidia china”, pero la comparación directa tiene matices importantes. Aunque la S4000 supera en TFLOPS al Nvidia A100, este dato aislado no refleja el enorme ecosistema tecnológico que Nvidia ha construido durante décadas.

Nvidia domina el mercado global de GPU para centros de datos y entrenamiento de IA con cuotas abrumadoras. Sus ingresos trimestrales por este segmento han llegado a superar los 26 mil millones de dólares, algo totalmente fuera de alcance para cualquier competidor emergente. Tecnologías sistémicas como NVLink, con 900 GB/s de ancho de banda, continúan muy por encima del MTLink de Moore Threads. Además, los proveedores de nube más grandes de China (Alibaba, Tencent, Baidu) siguen usando mayoritariamente GPUs Nvidia en su infraestructura crítica, aunque esto podría cambiar gradualmente por presiones regulatorias.

A nivel técnico, analistas como Tom’s Hardware señalan que las GPUs de Moore Threads son actualmente comparables a la serie Tesla basada en Turing de 2018, aún por detrás de Ampere y Ada Lovelace. El desfase generacional es evidente. No obstante, el ritmo de crecimiento de la empresa también lo es.

¿Puede Moore Threads competir realmente con Nvidia?

A escala global, la respuesta por ahora es negativa. Nvidia se encuentra varias generaciones por delante en IA, en software, en eficiencia energética y en madurez del ecosistema. Además, posee una base de clientes internacional que demanda no solo potencia bruta, sino soporte, estabilidad y un marco de herramientas extremadamente consolidado.

Sin embargo, la pregunta adquiere otro matiz cuando se observa únicamente el mercado chino. Allí Moore Threads sí tiene posibilidades reales de competir y crecer rápidamente. La combinación de políticas industriales, restricciones a hardware extranjero, alianzas con gigantes nacionales y un ecosistema de IA en expansión crea un espacio donde las GPUs domésticas pueden florecer.

Si la compañía logra cerrar la brecha tecnológica en los próximos años, podría convertirse en el actor dominante dentro de China, similar a lo que Huawei representa en sectores como telecomunicaciones o servidores. A largo plazo, el desafío será pasar del éxito en un mercado protegido a competir en mercados abiertos.

Para lograrlo, Moore Threads necesitaría escalar su I+D, mejorar significativamente su compatibilidad software y demostrar estabilidad con cargas de IA de última generación. El camino es largo, pero el apoyo estructural y la agresiva inversión sugieren que la empresa es una pieza central del esfuerzo chino por construir una industria GPU completamente soberana.

Conclusión

Moore Threads Technology es más que una startup prometedora: es el rostro visible de una estrategia nacional que busca alcanzar independencia tecnológica en uno de los sectores más estratégicos del siglo XXI. Su arquitectura MUSA, sus GPUs para consumo y centros de datos, su creciente ecosistema software y sus alianzas estatales revelan una empresa diseñada para competir en el corazón del mercado chino.

Aunque todavía está lejos de desafiar a Nvidia en el ámbito global, su rápido ascenso, su capacidad de captar inversión y su integración en infraestructura crítica de telecomunicaciones y banca demuestran que se está consolidando como un actor relevante. En un contexto geopolítico que empuja a la fragmentación tecnológica, Moore Threads podría convertirse en el estándar local de cómputo acelerado y una pieza fundamental del futuro de la IA en China.